Artista que se respeta cobra, paga y genera círculos virtuosos.

Un error frecuente no solo de los emprendedores creativos si no de los emprendedores en general es seguir usando recursos que una vez le funcionaron y no evolucionar a lado de su marca, en un principio sólo es posible crear su propio contenido como diseño y fotografías del producto o servicio propio, está bien, funcionó en un principio cuando tu empresa emergía, ahora tu marca ha crecido y para reflejar eso puedes delegar algunas tareas a varios profesionales que se encarguen de ello. 

Ésta es una lista de pagos que crees puedes evitar, pero son una gran inversión que te aseguro generarán dos cosas: primero un retorno de capital y segundo, ahorros a corto, mediano y largo plazo.

El pago puntual y justo es señal de gratitud con tus colaboradores, cuando hay un pago de por medio la gente se compromete más a cumplir, (no se porque) colabora, retribuye, con eso aseguras que la gente quiera volver a tener la experiencia de trabajar contigo, y empiezas a generar círculos virtuosos.

¿El arte una mercancía? ¿Mercenario del arte? ¡Nunca jamás!

Seguro has escuchado a menudo o tú mismo has elaborado la frase “está vendiendo su arte, eso está mal”

Sí, y no está bien vender tu arte, pero hay modos y formas de hacerlo.

Modo equívoco:

Renuncia a todas tus pretensiones artísticas para realizar un trabajo que alguien te pida y te exija demasiado hasta que no reconozcas ese resultado final como tuyo y realizar ese trabajo creativo lo odiarás tanto que llegará a ser una tortura para ti realizarlo, o llevarlo a cabo.

Modo asertivo:

Acepta que tu producto es un servicio que está curando una necesidad o dolencia de la personas que consumen tu producto creativo, concilia tu interés creativo con lo que busca tu cliente o dedícate a buscar a la gente adecuada que pague por tu producto sin que merme en ello tu labor creativa.

¿Quién dijo que el arte se podía prostituir?

Lleva a cabo tus ideas, inicia tu emprendimiento creativo y encuentra tu mercado.

Dicen que el hábito no hace al monje y en efecto, aún cuando el monje no esté habituado a buenos hábitos, más que el propio hábito limpio y almidonado que encima lleva, no debería ser llamado monje; ¿Porque? Me explico. ¿Y que tiene que ver con emprender mi empresa creativa?

Casi siempre los artistas tienen muy buenas ideas, excelentes, solamente dios sabe cuantas sinfonías magistrales se perdieron por culpa de compositores procastinadores que no plasmaron su idea en papel, ¿Cuantas obras de teatro ahogadas por el aplazamiento de lo inmediato y no de lo importante?

El emprendimiento cultural al igual que otro tipo de empresa requiere el mismo empeño que exige el éxito: Trazo de metas y materializarlas.

El emprendedor no puede compartir la grandeza ni alcance de su idea, o tal vez ni siquiera la ha visto y la desarrolla en un sentido que no lo llevará a un crecimiento personal o material, la primer meta es conocer qué meta quisiera alcanzar y comprender que el romanticismo de la causa artística no está peleada con el dinero, pero si piensas que para triunfar como artista debes practicar el autoflagelo , entonces pierdes tu tiempo leyendo esto.

Métodos de financiamiento para artistas y creativos

Generalmente haz escuchado frases que parecen contundentes en cuanto a la nula obtención de recursos y que no hay recursos y de eso una gran variación que se materializa en la procrastinación o realización limitada de un proyecto.

Aquí te daré algunos consejos para financiar tu proyecto o idea creativa:

  1. Financiamiento.- Acción y efecto de financiar. Eso es lo que nos dice la definición abreviada según la Real Academia de Lengua Española ésta definición no contempla un monto específico mínimo o máximo.

Para pedir el financiamiento ideal primero debes tener en cuenta el alcance de tu proyecto, un error frecuente es calcular mal el presupuesto, terrible es cuando falta, y menos problemático, pero levanta suspicacias cuando el recurso excede las dimensiones del proyecto real, si es así, no lo gastes en una cena romántica, inviértelo en tu proyecto, comprando mejor material o invirtiéndolo en difusión.

Si lo que necesitas es producir un proyecto de pequeño formato no necesitarás aplicar para un financiamiento muy grande.   

Si necesitas un presupuesto grande, entonces las soluciones van a requerir (tal vez) un mayor esfuerzo.